martes, 3 de junio de 2008

DE CÓMO LA BRUJA RESCATÓ A LOS “PAPIS”…

No ha mucho tiempo y en un no muy lejano lugar de nuestro querido corralito, acampó a sus anchas el brujo “Kiko”; y es que como no podía ser de otra manera un malvado tenía que aparecer en la vida de la BRUJA DEL CORRALITO, bueno… no era del todo malo malote, pero eso sí revoltoso como nadie.
Pues bien, antes de que este personaje apareciera, los papis y mamis como de costumbre salieron a pasear con sus “dóciles” retoños, y andando y andando algunos mayorcitos…y corriendo y corriendo algunos chiquititos llegaron al PAÍS DE LA FERIA, dónde vieron a un “gato con botas”, bueno… los peques lo vieron mejor, pues iban en “robustas” monturas de papis, mamis y algún abuelo…y para recuperar fuerzas dieron con sus posaderas en un jardín dónde rendían honor a 13 “luchadoras” rosas. Allí agasajaron a grandes y pequeños con maravillosa panceta y no peor chorizo, morcilla y tortilla, todo ello regado con un fresco zumo de cebada…todo iba bien, hasta que allí nos dieron el primer bidón de negro brebaje, entonces mamis y peques fueron rescatados por nuestra brujilla quien los condujo a sus casas dónde tuvieron dulces sueños…pero no pudo hacer nada con los papis (de momento), pues fue el turno del…BRUJO KIKO
…Pero cuidado! No todas las mamis habían sido rescatadas por la bruja, una de ellas tropezó al despegar con la escoba y se quedó allí acompañada de una peque aunque no tan peque, más bien mocita, la más mocita de todos los retoños. Esta mami nos ayudó con los bidones que parecían multiplicarse…cuando vinieron refuerzos del brujo Kiko para que no acabaran de circular y circular más y más brebaje; tanto circularon que nos hicieron tener una visión cada vez más rara; todo parecía dar vueltas y vueltas en un círculo sin fin. También nos hacía saltar con las canciones que Kiko y sus ochenteros discípulos que vinieron después cantaban y tocaban con mágicos instrumentos; las palabras parecían no querer salir de las bocas de los papis, se atrapaban en un farfullo que trababa sin cesar esas palabras…
Todo esto hasta que la Bruja dio con el hechizo mágico que paró esa endiablada música, y que hizo parar el flujo de brebaje constante e incluso convirtió en amigotes a esos personajes que vinieron en principio como refuerzo del Brujo Kiko. Rápida y veloz la Bruja del Corralito nos fue sacando poco a poco de esas tierras llevando a los papis a sus terrenos (no se sabe cómo) a descansar de tan ajetreada aventura y a contar con los cuidados de mamis y peques. Poco a poco (unos mejor que otros) fueron recuperándose de tan revoltosa artimaña en la que fueron embaucados por el Brujo Kiko.
Y quién ayudó a nuestra Bruja del Corralito con el hechizo…pues su prima, la Bruja que trabaja en un tren, en un tren que lo llaman el “Tren de la Bruja”…pero eso es otra historia.

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